Desarrollar un producto con una estética innovadora, un aspecto diferencial o una morfología singular requiere una inversión sustancial. Sin embargo, comercializarlo o mostrarlo en redes antes de protegerlo puede destruir su exclusividad legal. Analizamos qué son los modelos y diseños industriales y cómo blindar la apariencia de tu creación en el INPI.
En el mercado actual, la decisión de compra muchas veces no se define únicamente por la función técnica de un producto o por su utilidad, sino por su apariencia visual: la ergonomía de una luminaria, el trazo de un mueble, el aspecto de un patrón o el diseño tridimensional de un accesorio de moda.
Sin embargo, existe un error recurrente entre diseñadores, fabricantes y emprendedores: asumir que registrar la marca denominativa es suficiente para impedir que la competencia replique el aspecto exterior del producto.
Cuando un competidor copia con exactitud la parte ornamental del aspecto bidimensional o la forma tridimensional de una pieza pero le coloca un logotipo propio, la ley de marcas suele resultar insuficiente. Es en ese terreno donde entran en juego los Modelos y Diseños Industriales.
A continuación, respondemos las preguntas clave para proteger este activo intangible estratégico antes de que llegue a las góndolas o a los canales digitales.
Preguntas clave sobre Modelos y Diseños Industriales
1. ¿Qué es exactamente un modelo o un diseño industrial y en qué se diferencian?
El régimen legal argentino (Decreto-Ley 6.673/63) protege la forma incorporada o el aspecto exterior aplicado a un producto de la industria o artesanía que le confiera carácter ornamental. La distinción es sencilla:
Modelo Industrial: Toda forma tridimensional ornamental con aplicación industrial (ej. la carcasa de un dispositivo electrónico).
Diseño Industrial: Toda combinación bidimensional ornamental aplicada a un producto para darle una apariencia especial (ej. estampados textiles).
2. ¿Por qué es fatal publicar o vender el producto antes de iniciar el trámite?
A diferencia de otros derechos de propiedad intelectual, el registro de modelos y diseños industriales exige el cumplimiento riguroso de la novedad absoluta.
Esto significa que la forma o diseño:
No debe haber sido publicada, exhibida, comercializada ni explotada públicamente en el país ni en el extranjero antes de la fecha de presentación de la solicitud.
Un posteo en Instagram, un stand en una feria comercial o una preventa en un e-commerce antes de ingresar el trámite en el INPI bastan para destruir la novedad legal de la creación. Si la novedad se destruye, el registro posterior queda viciado de nulidad y cualquier competidor podrá impugnarlo.
Regla de oro: Primero se deposita la solicitud ante el INPI; recién después se lanza el producto al mercado.
3. ¿Qué vigencia tiene el registro y cómo se renueva?
El derecho sobre un modelo o diseño industrial se concede por un plazo inicial de 5 años a partir de la fecha de depósito de la solicitud.
A diferencia de las marcas (que pueden renovarse de manera indefinida), el monopolio sobre la estética industrial tiene un límite temporal para evitar barreras permanentes en el mercado:
Puede prorrogarse por dos períodos consecutivos de 5 años cada uno, alcanzando una protección máxima total de 15 años.
4. Si el INPI concede el título rápido, ¿significa que mi diseño ya es inatacable?
No. Esa es una de las mayores trampas del sistema.
En Argentina, el INPI realiza únicamente un control formal de la solicitud (calidad de las vistas, dibujos y requisitos arancelarios), pero no investiga de oficio si el diseño es verdaderamente nuevo ni si copia una creación preexistente en el mercado.
Entonces, si bien el título se otorga con gran celeridad, pero bajo la estricta responsabilidad del solicitante.
Por lo tanto, como ya habíamos adelantado, si el producto ya había sido divulgado antes de la solicitud (destruyendo la novedad absoluta) o si imita una forma ya conocida, cualquier competidor o tercero perjudicado puede demandar judicialmente la nulidad absoluta del registro ante la Justicia Federal.
Por esta razón, la verdadera solidez de un modelo o diseño no surge del mero papel del título, sino del rigor con el que se planifica su protección: verificar antecedentes, documentar fehacientemente la fecha de autoría mediante acuerdos de confidencialidad estrictos y presentar la solicitud antes de cualquier acto de divulgación pública.
Obtener el título en el INPI es rápido; blindarlo para que resista un juicio de nulidad requiere estrategia.
Dado que el organismo no realiza examen de fondo de oficio, la solidez legal de tu diseño depende de cómo estructures la novedad y la autoría antes de su depósito. En nuestro estudio auditamos y preparamos el registro de tus modelos y diseños industriales para que sean comercialmente exclusivos e inatacables en tribunales.
Abogados de Marcas y Propiedad Intelectual en CABA | Estudio Zamara
Esta nota es información general y no reemplaza el asesoramiento profesional sobre un caso concreto. Última actualización: 10 de octubre de 2026.